El rol de Bitcoin ante una crisis financiera global

Un proverbio alemán dice «Bäume wachsen nicht in den Himmel», cuya traducción literal sería «Los árboles no crecen en el cielo». Lo que resalta este lema es que siempre existirán límites naturales para el crecimiento de casi cualquier cosa. La economía de Estados Unidos está en la carrera alcista más larga de su historia, y a menudo se dice que cuando el sentimiento del último comerciante optimista se invierte, el mercado no tiene a donde ir sino a la baja. Los precios de ciertos activos a niveles récord en los mercados desarrollados, y el valor absurdo, sin respaldo, de algunas acciones, son algunas de las causas que podrían derivar un desgarre de la economía mundial.

Si a esto se le suma las recientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, las bajas tasas de intereses de la reserva federal y la alta frecuencia de concesión de préstamos por parte de algunos de los bancos más importantes del mundo, se conforman los factores para una tormenta perfecta. Ante la posibilidad de una eventual crisis financiera mundial, ¿qué impacto tendría una recesión global sobre Bitcoin?

Como primer paso para abordar este tema es necesario considerar que en una crisis financiera, los precios de los activos ven una fuerte caída en su valor, las empresas y los consumidores no pueden pagar sus deudas y las instituciones financieras experimentan escasez de liquidez. Estas situaciones pueden ocurrir si las instituciones o los activos están sobrevalorados, y pueden agudizarse con el comportamiento irracional de los inversionistas. Una serie de ventas rápidas puede resultar en precios de activos más bajos, o más retiros de ahorros. Si no se controla, una crisis puede hacer que una economía entre en recesión o depresión.

En el 2008, en plena crisis hipotecaria, Satoshi Nakamoto descontento por la situación y la facilidad con la que las instituciones financieras centralizadas eran rescatadas por el estado, decide implementar el proyecto Bitcoin. El 3 de enero de 2009 se lanza la red de Bitcoin, y después de ese momento, lo demás es historia.

Si bien aún no hemos visto el desempeño del mercado de criptomonedas, en especial Bitcoin, durante una crisis financiera mundial, existen varias suposiciones de analistas macroeconómicos sobre lo que puede ocurrir con la criptomoneda en una próxima crisis global.

Estas hipótesis señalan que el desenvolvimiento positivo o negativo de Bitcoin frente a la crisis dependerá en gran medida de la posición en que este se encuentre respecto a la pirámide de Exter, un modelo desarrollado por quien fuera vicepresidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, John Exter, que propone una organización de los activos financieros según el riesgo y su correspondiente liquidez.

Pirámide invertida de Exter. Imagen: OroyFinanzas.com.

Cuanto mayor sea la recompensa, mayor es el riesgo. Bajo ese mismo modelo funcionan las inversiones financieras. Cuan mayor es el riesgo/recompensa de un determinado activo, es más probable que sufra problemas de liquidez.

La pirámide de Exter se ensancha a medida que se acerca a la cima, la parte superior representan los activos más riesgosos que a menudo están ligados a las garantías, por lo que la oferta puede expandirse mucho más rápidamente que aquellos que requieren un respaldo tangible (como el oro). Los productos ubicados en la parte superior de la pirámide tienen todas estas características: son activos de altos volúmenes, de fácil producción, riesgosos y pueden reducir su liquidez muy rápidamente. La historia muestra que no importa cuantas invenciones monetarias novedosas y rentables se desarrollen, cuando las cosas comienzan a tornarse difíciles, los comerciantes acuden a masas de seguridad y liquidez como el oro y el dólar.

Como se había mencionado anteriormente el destino de Bitcoin ante una crisis financiera dependerá en donde se asiente en la pirámide de Exter, en términos de cómo se distribuyen los BTC entre los diferentes tenedores y sus usos potenciales.

Si la mayoría de los titulares de bitcoin son de características especulativas a corto plazoy se es visto más como una herramienta de negociación que otra cosa, el activo se ubicará en la cima de la pirámide en conjunto con los derivados, CDO y bonos basura. Por lo que es bastante probable esperarse que sufra la misma consecuencia que los activos volátiles y riesgosos como ocurrió en el 2008 cuantos estos cayeron estrepitosamente. Los especuladores a corto plazo tendrán que liquidar sus posiciones en Bitcoin para mantenerse con mayor liquidez en activos de resguardo y menos riesgosos como el dólar o el oro.

Ahora bien, si la demanda de Bitcoin es impulsada por su liquidez y su utilidad como un producto de fácil tranzabilidad, entonces se pudiese ubicar más hacia la base de la pirámide. En ese caso, la demanda de bitcoins aumentaría en medio de una fuerte contracción en las economías globales. Como resultado los individuos optarían por mover sus activos que les pueden generar grandes pérdidas a Bitcoin.

Aunque en primera instancia este hecho no puede parecer plausible por los niveles de volatilidad y riesgo que presenta Bitcoin actualmente, el atributo de poder mover riqueza por todo el mundo de una manera práctica, segura y económica, podría atraer un grado elevado de demanda, incluso entre aquellos comerciantes que apuestan a periodos cortos de tiempo.

Hoy por hoy se hace complejo predecir una crisis financiera y es aún más complicado dictaminar el comportamiento de un determinado activo que nunca ha experimentado circunstancias semejantes. Bitcoin ya solo como producto cuenta con unas atribuciones que lo diferencian drásticamente de todos los activos dentro de la pirámide, de los cuales el primero su suministro limitado. A medida que pasa el tiempo se hace cada vez más difícil extraer cada bitcoin, por lo que se le considera un activo deflacionario. Su dificultad de extracción, inmutabilidad y su limitada oferta la pueden convertir en una excelente reserva de valor para los inversionistas a largo plazo.

Cuando el dinero fluye a un activo dentro de la pirámide hay una gran expansión de la oferta como respuesta de esos movimientos. Para ilustrarlo, cuando las personas optan por el dólar para cubrirse ante cualquier eventualidad, es probable que la Reserva Federal recurra a una mayor tasa de emisión de la oferta. Pero con Bitcoin esta política monetaria es diferente ya que, a medida que más y más dinero fluye a la criptomoneda, los mecanismos de su suministro no se ven alterados, como consecuencia de un suministro fijo de 21 millones, para este caso no existe una Reserva Federal o su equivalente que pueda imprimir más BTC, por lo tanto, su comportamiento debería ser diferente a los vistos en los metales preciosos o el dólar.

Otro aspecto destacable, es que la moneda líder por capitalización de mercado cuenta con una baja correlación con otros mercados financieros, es decir sus fluctuaciones en el precio no está relacionado a los movimientos ni factores de otros activos o mercados. Como describió al principio de la nota las crisis parte de una bajada pronunciada en el valor de los productos financieros, como bitcoin guarda poca relación con otros el decrecimiento podría no ser tan enfático como los demás

En un estudio de JP Morgan Chase & Co se predice una recesión financiera para el 2020, que tendría como  resultados una caída del 20% en las acciones de EE. UU, trayendo consigo una oleada de individuos en busca de activos mas seguros, como los bonos corporativos de EE.UU, los cuales podrían aumentar 1,5 % en el momento de la crisis. Los mercados emergentes tambien se verían afectados con 48 % de desplazamiento en sus acciones, asi como una expansión de la deuda publica 2,79% en naciones con las mismas características.

Sólo es cuestión de tiempo hasta poder ubicar a Bitcoin en la pirámide de Exter. Después de cada crisis financiera los consumidores, comerciantes y actores del mercado buscan otros productos en los cuales puedan confiar. Las recesiones globales son oportunidades para que muchos tomen una mejor perspectiva acerca de las inversiones, buscando algo más promisorio para invertir, que tenga un mayor impacto mundial y que plantee soluciones factibles.

Es ahí es donde Bitcoin pudiese estar presente como una alternativa descentralizada frente a los productos cotidianos, ya que con su escasez estricta, fácil trazabilidad y fundamentos deflacionarios, podría lucir como primera opción de inversión. Solo la subjetividad de los tenedores de bitcoin en conjunto con la utilidad práctica como producto determinarán la dirección de bitcoin en una próxima crisis financiera.

 


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post original: https://www.criptonoticias.com/opinion/rol-bitcoin-ante-crisis-financiera-global/

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